COLUMNA DE OPINION.
Los recuerdos
¿Te veo mañana temprano? Sí, claro.
Y se fue a Veracruz.
Ahora que se acerca el fin de curso, un fin de curso más, ¿o será uno menos? No lo sé, lo que si sé es que es momento de hacer algunas reflexiones: creo que cuando volteo a ver hacia a tras me doy cuenta del camino recorrido y de que los significados y los significantes han ido cambiando a través del tiempo. Tiempo del cual no te das cuenta de qué tan rápido pasó. Cuando se es muy joven la vida se ve como un constante reto a vencer. No hay temor de nada ni a nada. A la juventud le gana la pasión y el desenfreno. La serenidad de los años transcurridos nos hace ver al mundo de otra manera. Al recordar tiempos pasados, viene a mi mente, por ejemplo, los amigos, el primer amor, etc. Y entonces uno empieza a buscar entre sus libros algo que nos serene el alma. Nada mejor para esto que la poesía. Buscando encontré al poeta mexicano Jaime Torres Boded, que nos hace pensar con su extraordinario poema “Consolación Otoñal” del cual les escribo un fragmento:
“Cuando llegue el otoño que inicia
La ficción de este abril entusiasta,
En la tarde ya límpida y casta
Que deshoje una sabia caricia,
A la postre cansados de habernos
Vanamente agrandado las cosas,
Cortaremos las últimas rosas
Que presagien amables inviernos;
Y diremos quizás: este ha sido
El amor, esta fue la tristeza;
Un perfume, una estrella, un sonido…
Ya la vida cumplió su promesa.
De la fe que en la sombra forjamos
Y del breve anhelar que vivimos,
Y de toda la dicha que ansiamos
Y de toda la hiel que bebimos,
¿Qué divina quietud se reintegra
Al dolor de este otoño que gime,
Y que grave perdón nos redime
O que mansa virtud nos alegra?
Y pues todo fue así, y esta fue la tristeza,
¿Para qué deplorar lo vivido?
Un perfume, una estrella, un sonido…
Ya la vida cumplió su promesa.”
Y es así, cuando se acerca el otoño en nuestra vida nos damos cuenta de lo mucho que hemos cambiado; de que las cosas que antes nos parecían importantes, hoy ya no lo son tanto. Hoy son otras las prioridades que la vida nos ha asignado y debemos enfrentarlas de las misma manera como ayer disfrutamos de nuestra niñez y juventud. Pero eso sí, seguirá vivo, en nuestro corazón, las cosas que ayer nos hicieron soñar y amar.
Estimado maestro(a): si tienes algo que añadir, apuntar, puntualizar, refutar, opinar, etc.
Acerca de esta columna de opinión, o simplemente dar otra opinión, te invito a que lo pegues a un lado de esta. Gracias.
AUTOR: Profr. Genaro Ignacio Cervera Martín
Chelem Yucatán, Junio del año 2005.
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